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Peñalara



A 2020 metros de altitud, la Laguna Grande de Peñalara, situada en la base del circo glaciar que forman las moles de Dos Hermanas y Peñalara (2406 m.) nos recuerda que en ese mismo lugar, decenas de miles de años atrás, el hielo excavaba en la montaña una cubeta, hoy convertida en laguna de frías aguas que corren ladera abajo. A algo más de una hora de camino a pie desde el aparcamiento del Puerto de Cotos se encuentra esta joya de nuestra Sierra. Antaño, los pastores y las gentes que poblaban estas grises montañas miraban con recelo hacia las cumbres, culpando a la laguna del origen de las tormentas. Más tarde vinieron los primeros naturalistas (Giner de los Ríos, Constancio Bernaldo de Quirós, Quiroga, Cossío, Enrique de Mesa, etc.. ), muchos de ellos ligados a la Institución Libre de Enseñanza, que se acercaron hasta aquí con curiosidad científica y con una mezcla de admiración y pasión por la Sierra. Fue así que fundaron el Club Alpino Peñalara, allá por 1913. La Sierra de Guadarrama se convirtió así en una referencia cultural y en un modelo de actitud frente a la naturaleza.

Leo en una reciente edición de las "Obras del Guadarrama" de Constancio Bernaldo de Quirós, la siguiente historia fechada en Julio de 1928:


"Al escribir el nombre de nuestra más inminente montaña y al evocar su famosa Laguna, recuerdo la conseja que a propósito de ella oí referir en la taberna de León Canencia de Rascafría, a una anciana casi centenaria, la noche del 25 de diciembre de 1902. Tiene algo de originalidad y de misterio, y no la he encontrado en torno a lago alguno de montaña, a propósito de los cuales se dicen casi siempre las mismas cosas. Dos amigos llegaron a la laguna una hermosa tarde. Uno de ellos, se desnudó, y llevando un libro sujeto entre los dientes, cruzó a nado las aguas por lo más ancho. Al llegar a la orilla, bajo el negro acantilado, llamó a su compañero, y, en alta voz, con el mayor cuidado y atención, púsose a leer las palabras de su libro. Eran éstas, sin duda, de un milagroso poder que sostenían el cuerpo y el espíritu. El amigo avanzaba, brazada tras brazada. De improviso, el lector cerró el libro y el nadador hudióse para siempre."


2005-06-01 22:31 | 5 Comentarios

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Comentarios

1
De: tEO Fecha: 2005-06-04 17:44

...y cuentan también de la Laguna Grande de Peñalara...que en la cercanía de su orilla en algunos atardeceres de otoño, puede verse galopar a un unicornio cuyo pelo blanco se confunde con las primeras nieblas de la tarde ...y dicen también...que esta bella criatura albina, de propensión a la melancolía y a la timidez, hasta el punto de volverse huidiza e invisible a la mirada de los humanos, sólo se acerca apaciblemente y aun se deja acariciar, por aquellos que han huido de la soledad urbana después de un andar solitarios entre la gente...



2
De: yildelen Fecha: 2005-06-06 19:17

Anda, pues esta historia no la conocía :o).



3
De: mm Fecha: 2005-06-16 21:00

qué haríamos sin la belleza, la imaginación y la evocación...
todas estas cosas valiosas reunidas en un post :-)
Un beso desde Murcia



4
De: marta Fecha: 2005-06-23 11:36

fantástica! Me encanta esa laguna, la de buenos ratos que he pasado acampando por ahí. Una maravilla!



5
De: yildelen Fecha: 2005-06-23 17:49

Marta: ¿acampando por ahí? pero si según tengo entendido está prohibido acampar en todo el Parque Natural ;o).



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